Archivo de la etiqueta: Spain

70.000 personas visitan el SOS 4.8 Estrella Levante 2013

sos ancha

Pasada la euforia de la jornada de arranque definitivo del viernes, el festival SOS 4.8 ha vivido un segundo día de auténtico suma y sigue. Tanto por la calidad de las bandas, como por sus exposiciones, conferencias y humor. De nuevo hemos podido corroborar una de las claves del éxito del festival: su comodidad, con todos los escenarios ubicados a pocos metros de distancia los unos a los otros, y la buena afluencia de un público incombustible, que asciende a 70.000 personas en total (viernes y sábado) sin contar con los asistentes a la fiesta inaugural de Estrella Levante del jueves y a los asistentes al Aperitivo SOS Red Bull Tour Bus del domingo.

En el escenario Estrella Levante, la noche la abriría Jero Romero. El líder de The Sunday Drivers venía bien arropado con músicos todoterreno como Charly Bautista. La banda fue una piña durante todo el concierto, satisfaciendo a unos fans que si algo tienen es que son fieles al pop personal del manchego y a canciones como ‘Señor gigante’, uno de los últimos bises. Con la parroquia del pop ya reunida saldrían al escenario una de las bandas con más adeptos del pop estatal: Lori Meyers. Que su nuevo disco, ‘Impronta’, ha gustado fue evidente: himnos pop que se cantaron de la primera a la última fila. Además, con dos invitadas de lujo que subieron con ellos al escenario: Anni B Sweet y Javiera Mena. M83 son también de himnos y lo demostraron con las canciones de su disco de debut y una puesta en escena impecable en cuanto a iluminación. Pero también con las canciones de ‘Hurry up, we’re dreaming’ su último trabajo hasta la fecha, repleto de más sintes, electrónica y guitarras. La velada siguió regada de tintes electrónicos gracias a los beats electropop que ofrecieron Justice, cuyos dj sets son ya más populares que sus directos. La fiebre del sábado noche transcurrió sin tregua gracias a la fiereza de Vitalic y, especialmente, a su lightshow VTLZR, evidenciando por qué este es uno de los montajes más potentes diseñados para la electrónica en vivo actual. El escenario se cerraría con la actuación de Addictive TV.

No menos relevante fue la afluencia de público en el escenario Jägermeister. Allí, unos madrileños The Parrots demostraban a primera hora por qué su garage rock les ha hecho ganadores del TalentoSOS nacional. Con la originalidad como bandera aparecieron presentando su ‘Delirio colectivo’ los barceloneses Extraperlo, donde se vivieron momentos cumbres como su single ‘Bañadores’. Tablas que tampoco les faltaron a los mallorquines L.A., que evidenciaron cómo la reorientación de su sonido (antaño más polvoriento, ahora más luminoso) les sienta más que bien. En el apartado de banda más ingeniosa dentro del pop merecieron reconocimiento Los Punsetes, que de nuevo brillaron con su indie clásico y unas letras repletas de humor. Los londinense Citizens! hicieron bailar al respetable con los hits de su primer disco , tanto como el joven dúo Kostrok, promesas en este caso estatales de la electrónica dance con una increíble estructura escénica. La incorporación de última hora en el cartel, los londinenses The History of Apple Pie, cumplieron el deseo de SOS 4.8 de servir de plataforma para bandas que darán que hablar. Lo consiguieron gracias a sus dulces voces, a sus melodías de ensueño y a las toneladas de talento de su guitarrista. Como dulce fue también el electropop de la chilena más cotizada del momento, Javiera Mena.

sos

Y, mientras tanto, la noche seguía siendo de auténtico delirio gracias a la batería de nombres que pisaron el escenario SOS Club by Ron Brugal: desde primera hora de la tarde hasta bien entrada la madrugada se pudo ver a djs de la ortodoxia indie como Toxicosmos y se descubrió que Ville Rowland es el nombre de guerra de Joan S. Luna de Mondosonoro cuando juega al electro más enérgico -desde Felguk a Dog Blood-. La esquizofrenia más creativa vino de la mano de The Suicide of Western Culture, pero hubo más momentos estelares en cabina protagonizados por Julio Ródenas de Radio 3, Viktor Flores, los vinilos de Gaizka Mendieta (del fútbol a la cabina) en tándem con Jon Gasteiz, o showcases como el de Rockers Club, con su aluvión de fans ondeando sus propias banderas. The Warriors, con su explosivo house y electropop pusieron colofón a la noche festivalera en este escenario.

Uno de los apartados que ha aportado mayor personalidad a SOS 4.8 fue Arte y Voces en el edificio Mustang Art Show. Así, el sábado fue el turno de los workshops del artista David Bestué, Venga Monjas, el colectivo Black Tulip o la inventiva sin límites Pioneros del Siglo XXI. En el apartado Voces, el debate sobre los elementos clave de las series actuales de ficción llegaría de la mano de Adrian Martin. También asistimos a las conferencias de Carlos Reviriego y su particular reconstrucción de las tres temporadas de la serie ‘Louie’ y a reflexiones interesantes de Arturo J. Paniagua entorno a la cultura pop y la televisiva. Remarcar que se vivió uno de los momentos estelares con la puesta en escena de tres de los mejores talentos cómicos de nuestro país: Miguel Noguera, Ernesto Sevilla y Joaquín Reyes. Con su espectáculo ‘Voces desternillantes’ se metieron en el bolsillo a un concurrido público que les adoró desde el minuto uno.

Progresión imparable la de un festival que cerró su última noche con una afluencia de público más que reseñable. Público que se caracteriza por su heterogeneidad y su compromiso con la diversión sin renunciar al buen ambiente. A continuación os mostramos uno de los vídeos que ha compartido con nosotros uno de los asistentes a este magnífico festival.

Laura Méndez

Anuncios
Etiquetado , ,

Los diez sorprendentes cambios de estilo

La necesidad creativa de expandir horizontes, los deseos de llegar a un público más alto, el oportunismo de sumarse a la moda de turno. Muchos pueden ser los motivos que llevan a los artistas a mudar de piel, con resultados más o menos afortunados. ¿A ti qué te parecen?

   U2: A mediados de los noventa, Bono y compañía, eran unos treintañeros inquietos empeñados en crear su propia imagen de banda de rock de estadio sobrada de épica. Tras el éxito del rompedor ‘Achtung Baby’ (1991), se atrevieron, dos años después, a ir más allá desconcertando a sus fans con el desafiante disco ‘Zooropa’, lanzado en mitad de su enorme gira ‘Zoo TV’, con la que recorrieron todo el planeta hasta finales de 1993.

   Tras un letargo de varios años, regresaron en 1997 con ‘Pop’, un título ya de por si aterrador para sus fieles, que contenía canciones para la pista de baile como ‘Discotheque’ o ‘Mofo’. La gira fue unexceso de delirio con limones gigantes que, literalmente, engulleron a la banda alguna noche, un derroche de ingenio y un espectáculo en cualquier caso soberbio. Respetados de alguna manera por sus ganas de innovar, los irlandeses decidieron, sin embargo, volver a su cara más básica con el cambio de siglo, viviendo desde entonces cómodamente en su posición de reyes masivos de, efectivamente, el rock de estadio sobrado de épica.

BUNBURY: Héroes del Silencio son una de las tres, cuatro o cinco bandas de pop rock más legendarias que ha dado España. Por tanto, no es complicado retroceder en el tiempo hasta 1996 para hacerse una idea de lo que supuso su ruptura tras la gira ‘Avalancha’. Ahora su líder, Enrique Bunbury, está asentado como un intérprete de géneros latinos sin perder su esencia rockera, pero en 1997, sin duda con la intención de romper drásticamente con su pasado, publicó ‘Radical Sonora’, un disco de ritmos electrónicos que aún hoy resulta inexplicable para buena parte de sus seguidores.

   Por si esto fuera poco, se cortó la melena y apareció enfundado en un ajustado pantalón con tirantes negro y naranja. No fueron pocas las mandíbulas que el zaragozano desencajó súbitamente.

DOVER: De alguna manera España se detuvo en octubre de 2006 cuando la formación madrileña liderada por las hermanas Llanos, antaño estandarte del rock post grunge más guitarrero, publicaron’Follow the city lights’. Cualquier coincidencia con su producción anterior era puramente accidental, provocando reacciones iracundas entre sus fans más acérrimos, aunque abriéndose también a un nuevo público.

  Pasando de Nirvana y Social Distortion a Madonna con asombrosa naturalidad. La jugada les salió bien a nivel de ventas, pero su acercamiento africano de 2010, ‘I Ka Kené’, se estrelló estrepitosamente. Tal vez por eso, tal vez por nostalgia o sencillamente por diversión, actualmente Dover están devolviendo su alma al diablo en una gira rockera con canciones de sus tres primeros discos: ‘Sister’ (1995), ‘Devil came to me’ (1997) y ‘Late at night’ (1999). Devolver su alma al diablo bien podría significar su vuelta al redil guitarrero.

 

METALLICA. El grunge literalmente lo asoló todo en el primer lustro de los noventa, al mismo tiempo que Metallica arrasaba con su disco ‘Black Album’, editado en 1991 pero presentado en una interminable gira que duró hasta 1994. Por eso desde su situación dominante del rock mundial cuesta comprender por qué la banda californiana, en lugar de seguir marcando tendencia, decidió amoldarse a los sonidos grunge típicos de la época en su menospreciado álbum ‘Load’ de 1996, al igual que en los casos de Bunbury y U2, cortes de melena incluidos.

   Trataron de reconciliarse, no con mucho éxito, con sus seguidores urgentemente con ‘Reload’ (1997), y aunque en directo nunca fallaron, fueron años de duras críticas y tensiones internas. Tras el patinazo creativo que fue ‘St. Anger’ (2003), no fue hasta la publicación de ‘Death Magnetic’ en 2008 cuando la familia Metallica volvió a unirse felizmente de nuevo.

THE ROLLING STONES. Las diferencias en el seno de los ‘cantos rodados’ siempre han estado más o menos claras: Keith Richards es la ortodoxia más blues y rockera, enfrentada cruentamente al sentido empresarial de Mick Jagger, prisionero de las modas y girando siempre hacia el sol que más calienta.

   De ahí que, para reinventarse y revitalizarse, a finales de los setenta la banda se arrojara a los brazos de la música disco en su álbum ‘Some Girls’ de 1978, que contenía el inesperado megahit ‘Miss you’. Ahondaron en esta línea en ‘Emotional rescue’ (1980), abriéndose también al reggae, pero el éxito de ‘Tattoo you’ (1981) y su tema ‘Start me up’ de alguna manera les devolvió a derroteros más clásicos.

TEXAS. Los de Sharleen Spiteri entraron como éxito en las listas de ventas de 1989 con su debut discográfico, ‘Southside’, gracias al clásico instantáneo ‘I don’t want a lover’. La fórmula de su pop rock adulto y guitarrero se agotó en 1997, dando paso a un soul pop blanco (y blando) de impecable factura en discos como ‘White on Blonde’ y ‘The Hush’ (1999).

   Sus dos siguientes trabajos, ‘Careful what you wish for’ (2003) y ‘Red Book’ (2005) se acercaron a un pop bailable que no terminó de dar los resultados esperados. Este mes de mayo de 2013 la banda regresa con ‘The Conversation’, un trabajo que parece fusionar todos los estilos por los que han transitado durante los últimos 25 años.

KINGS OF LEON. Formados en 1999 en Nashville, Tennesse (Estados Unidos), este grupo compuesto por tres hermanos y un primo, todos de apellido Followill, parecían destinados a revitalizar el rock sureño más integrista. Tenían la imagen, tenían la inspiración religiosa, tenían la historia familiar. Pero en el camino alguien se cruzó y decidió que podían dedicarse al rock de estadio si endulzaban su sonido y eran capaces de componer un par de buenos estribillos para las masas.

   A partir de ‘Only by the night’ (2008) desde luego lo lograron gracias a certeros temas como ‘Sex on fire’, abriendo una senda por la que volvieron a transitar en 2010 con su disco ‘Come Around Sundown’. Teniendo en cuenta lo bien que les funcionaron ambos, por ahora no se espera un gran cambio de dirección y la banda está actualmente grabando nuevo trabajo.

M-CLAN. Un caso similar al de Kings of Leon podría ser el de los murcianos liderados por Carlos Tarque. Sus dos primeros trabajos,’Un Buen Momento’ (1995) y ‘Coliseum’ (1997) eran tratados pluscuamperfectos de ese rock sureño americano de los Allman Brothers, Lynyrd Skynyrd o The Black Crows.

   Tenían el respeto de la crítica y de su público, pero para vivir de la música hay que abrirse todo lo posible, de manera que tras triunfar con el accesible ‘Usar y Tirar’ en 1999 (versión de la Steve Miller Band mediante), se volcaron definitivamente hacia el pop de radio con canciones tan reconocibles como ‘Carolina’ o ‘Sopa Fría’. Vendieron unos cuantos miles de discos y llenaron no pocos conciertos antes de comenzar una celebrada etapa de madurez en 2008 con ‘Memorias de un espantapájaros’, ganándose de nuevo el favor de la crítica y de sus seguidores más exigentes gracias al soul rock de raíz americana de sus dos últimos trabajos, ‘Para no ver el final’ (2010) y ‘Arenas movedizas’ (2012).

DAVID BOWIE. El caso de ‘El Duque Blanco’ es absolutamente especial, pues se puede afirmar sin temor a equivocarse que toda su carrera es un continuo cambio de estilo. Desde el clasicismo del grandilocuente rock setentero de sus primeros trabajos, hasta la locura del mal gusto y el baile de los ochenta materializada en ese ‘Dancing in the street’ interpretado a dúo con Mick Jagger (los años locos), llegando en los noventa a la experimentación electrónica con la ayuda de Brian Eno y Trent Reznor en ‘Outside’ y ‘Earthling’.

  En lugar de llevarle aún más allá en su indagación musical, el siglo XXI condujo a Bowie hacia una especie de neoclasicismo, que puede degustarse en ‘Heathen’ (2002), ‘Reality’ (2003), y su reciente disco ‘The next day’, el primero que publica en toda una década. El milagro de Bowie es que nunca ha perdido el respeto de crítica y público.

Laura Méndez

Etiquetado , , , , , , , , ,
Anuncios
cineONmusic

El hombre crea cultura y mediante la cultura se crea a sí mismo